La gastrostomía endoscópica percutánea (GEP) consiste en la colocación mediante endoscopia de una sonda o tubo en el estómago a través de la pared abdominal. Se usa fundamentalmente para administrar alimentación a pacientes con disfagia (dificultad para tragar los alimentos) debida a un problema mecánico o neurológico y que se suponga que puedan tener una adecuada esperanza de vida.

La principal indicación para la colocación de una sonda de GEP es poder alimentar a pacientes que presentan dificultad para tragar por problemas mecánicos o neurológicos, y que van a precisar una alimentación por sonda por tiempo prolongado. Aunque en estos casos, lo habitual es la colocación de una sonda a través de la nariz (sonda nasogástrica o SNG), la GEP presenta una serie de ventajas. En primer lugar, al dejar la faringe libre, habrá menos complicaciones locales por el roce de una sonda. Por otro lado, al estar en el vientre del paciente y tapada por la ropa, afecta menos desde el punto de vista psicólogico al paciente que una SNG, pudiendo mejorarle la calidad de vida.

Este procedimiento es recomendado para pacientes con Enfermedad de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y también en pacientes ancianos con trastornos neurológicos (hemorragias cerebrales, infartos cerebrales, etc)

Para mayor información de este procedimiento, puedes consultar directamente con la Dra. Hellen Agurto, médico gastroenterólogo desde el formulario de esta página.



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