Hemorragia digestiva es la pérdida de sangre por el tubo digestivo. Atendiendo a su evolución, esta pérdida puede ser aguda o crónica, según el volumen de sangre perdido y el tiempo en el que se ha perdido. Un gran volumen perdido en poco tiempo es una hemorragia aguda y pérdidas lentas en un tiempo más largo constituyen una hemorragia crónica.

Las causas de una hemorragia digestiva alta pueden ser variadas. Por orden de frecuencia de mayor a menor:

  • Úlcera gástrica o duodenal.
  • Varices esofagogástricas.
  • Lesiones difusas del recubrimiento interno del estómago (mucosa gástrica).
  • Desgarro por vómitos intensos de la unión entre el esófago y el estómago (síndrome de Mallory-Weiss).
  • Inflamación del esófago (esofagitis).
  • Hernia de hiato.
  • Tumores.
  • Otras en las que no se descubre el origen.

Las causas de hemorragia digestiva baja son también variadas, y las lesiones que la producen tienen distinta frecuencia de aparición según la edad de los pacientes.

En pacientes de cierta edad, las dos causas más frecuentes son los divertículos del colon y las angiodisplasias del intestino delgado o del colon.

Para mayor información, puedes consultar directamente con la Dra. Hellen Agurto, médico gastroenterólogo desde el formulario de esta página.



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