La colonoscopia es aquella prueba que permite la visualización directa de la mucosa del recto y del colon, y que se realiza con un endoscopio denominado colonoscopio.

El colonoscopio también permite visualizar la región final del intestino delgado (íleon terminal), a la que se accede a través de la válvula ileocecal (zona de apariencia circular, formada principalmente por tejido muscular, que regula el paso de material intestinal, del intestino delgado al intestino grueso). A la exploración del íleon se le denomina ileoscopia.

Es conveniente realizar siempre una ileoscopia junto con la colonoscopia; ya que la afectación del íleon es frecuente en el caso de la enfermedad de Crohn.Tanto la enfermedad de Crohn comola Colitis ulcerosa, presentan unas características endoscópicas singulares y diferentes entre sí, que facilitan el diagnóstico diferencial de ambas enfermedades y de otras patologías que pueden presentar igualmente afectación mucosa (colitis infecciosa, afectación por medicamentos, como fármacos antiinflamatorios, etc.).

En el caso de padecer una enfermedad inflamatoria intestinal, los hallazgos endoscópicos pueden ayudar a valorar la localización, extensión y severidad de la enfermedad; datos a tener en cuenta a la hora de elegir la opción terapéutica más adecuada. La endoscopia también resulta de gran importancia en el seguimiento de los pacientes tras la cirugía, para el diagnóstico precoz de la recurrencia posquirúrgica muy frecuente en la Enfermedad de Crohn, y en el cribado del cáncer colorrectal.

Para mayor información de este procedimiento, puedes consultar directamente con la Dra. Hellen Agurto, médico gastroenterólogo desde el formulario de esta página.



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